Washington D.C. — A tan solo nueve meses de haber asumido el poder, el gobierno del presidente Donald Trump ha desatado una ofensiva sin precedentes contra millones de inmigrantes con estatus legal o protecciones temporales en Estados Unidos. La política migratoria se ha endurecido a través de arrestos selectivos, cancelación de programas vigentes, y trabas burocráticas y financieras.
La administración ha incumplido promesas al arrestar a inmigrantes en casi cualquier espacio, desde sus comunidades hasta a la salida de sus audiencias judiciales, afectando a jóvenes amparados por DACA, beneficiarios de TPS y residentes permanentes.
Detenciones y vulnerabilidad de ‘dreamers’ y residentes
El endurecimiento de las regulaciones ha puesto en la mira a poblaciones que antes gozaban de cierta seguridad:
– Arrestos de ‘Dreamers’: La coalición ‘Nuestro hogar está aquí’ reportó al menos 19 jóvenes ‘dreamers’ detenidos en 2025, algunos en riesgo de deportación, a pesar de estar protegidos por el programa DACA.
– Ataque a Residentes Permanentes: El caso del activista pro-Palestina Mahmoud Khalil es emblemático. Pese a ser residente legal, fue arrestado por ICE y, aunque un juez federal bloqueó su deportación, el gobierno introdujo nuevos cargos de “mala representación” en su solicitud de green card en lo que sus abogados califican como un acto de “represalia”.
– Arrestos en Cortes: Han abundado los reportes de inmigrantes, incluso con prórrogas judiciales, que son detenidos inmediatamente después de salir de audiencias migratorias en ciudades como Seattle, Phoenix y Miami. Miguel Pastrana, un mexicano deportado en marzo, denunció sentirse “engañado” por un sistema que le permitió quedarse para luego expulsarlo por un “cambio de presidente”.
Nuevas trabas burocráticas y visas a precio de oro
Trump también ha impuesto obstáculos financieros y burocráticos para quienes buscan la residencia o visas especializadas:
– Tarifas de Visas Disparadas: El presidente firmó una proclama que exigiría una nueva tarifa de $100,000 dólares para las visas H-1B (trabajadores especializados), un aumento masivo de los costos actuales.
– Cambios a la Ciudadanía: El gobierno restituyó un programa cancelado en 1991 que permite entrevistar a vecinos de solicitantes de ciudadanía sobre su “buena moral” y anunció un examen de naturalización más extenso y modificado.
– Investigación a Naturalizados: Trump firmó una orden para que el Departamento de Justicia investigue proactivamente a personas naturalizadas estadounidenses para revocar la ciudadanía en caso de “fraude”.
La administración también ha propuesto cambios sustanciales al sistema de visas de estudiantes y periodistas, alegando riesgos de seguridad, en línea con las críticas de Trump a las universidades por permitir protestas contra las acciones bélicas israelíes.
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